LA TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN, ¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE ENTRENARLA?

 

La frustración es una emoción negativa que el cerebro activa cuando los deseos o expectativas personales no se cumplen, en otras palabras, cuando una persona no consigue lo que quiere. 
 
El jugador, durante el partido, intenta dar lo mejor de sí mismo frente a un rival que a su vez intenta lo mismo.  Cuando el jugador utiliza sus mejores golpes, intentando dar lo mejor de si mismo, y ve que el contrario se siente cómodo y además el marcador se le comienza a poner en contra aparece la frustración.  Por ejemplo, un tenista cuya estrategia de partido consiste en jugar, como se suele decir, "a palos" y esto no le funciona frente a un rival que tiene mucho control de bola se frustrará al ver que lo que el quiere hacer no vale. 

 

Frente a esa emoción negativa el jugador, si tiene baja resistencia a la frustración, será incapaz de encontrar una salida, se enfadará ante el más mínimo obstáculo,  se bloqueará y buscará malas soluciones (buscar excusas, protestar, etc) o incluso la evitará dejando de luchar el partido porque "de todos modos va a perder". 

 

Por el contrario, si tiene alta tolerancia a la frustración será capaz de hacer uso de sus mejores recursos técnicos, tácticos y psíquicos para resolver la situación. En ese momento deberá asumir que dar lo mejor de sí mismo, en un partido, no es sólo desarrollar un buen tenis, esforzarse o realizar bien los golpes, si no también tener la capacidad de desarrollar un tipo de juego que dificulte el juego del contrario. Quizás, contra determinado jugador, no sea recomendable usar nuestros mejores golpes o los que más nos gustan, porque este tipo de golpes a ese jugador en concreto le favorecen el desarrollo de su propio juego, pero si no resistimos la frustración no seremos capaces de verlo. 

 

Aunque la frustración es negativa para todo el mundo, no todas las personas reaccionan con la misma intensidad ante ella, pudiendo generar desde cierto malestar hasta una furia incontrolable. Todos los entrenadores, desgraciadamente, hemos visto reacciones de furia en jugadores como tirar la raqueta, insultar, llorar o incluso gritar a sus padres, sabemos que todas estas reacciones están provocadas por la frustración que siente el jugador, pero no por ello son justificables y deben ser atajadas inmediatamente. 

 

 

Hay diferentes grados en que las personas se enfrentan a la frustración, diferenciandose entre: 

 

  • Alta tolerancia a la frustración:  Las personas que tienen alta la resistencia a la frustración aceptan que no siempre se puede conseguir lo que uno quiere y por tanto, afrontan los problemas y dificultades que van surgiendo, a pesar de las molestias o incomodidades que les puedan causar. 

 

  • Baja tolerancia a la frustración: Estas personas creen poder conseguir todo lo que desean, lo que les lleva a intentan evitar cualquier situación problemática que pueda generarles sufrimiento y cuando no pueden evitarla, reaccionan de forma exagerada ya que no saben cómo afrontarla. 

 

Las personas con una baja tolerancia a la frustración, en general,  presentan las siguientes características:

  • Dificultad para controlar las emociones.
  • Son más impulsivas, impacientes y exigentes.
  • Buscan satisfacer sus necesidades de forma inmediata, de forma que cuando se tienen que enfrentar a la espera o a la postergación de estas pueden reaccionar de forma explosiva con ataques de ira o retraimiento y tristeza extremos.
  • Pueden desarrollar con más facilidad que otros individuos cuadros de ansiedad o  depresión ante los conflictos o grandes dificultades.
  • Creen que todo gira a su alrededor y que merecen todo aquello que demandan, de forma que sienten cualquier límite como injusto puesto que va en contra de sus deseos. Les cuesta comprender por qué no se les da todo lo que desean.
  • Tienen una baja capacidad de flexibilidad y adaptabilidad.
  • Manifiestan una tendencia a pensar de manera radical: una cosa es blanca o negra, no hay punto intermedio.
  • Se desmotivan fácilmente ante cualquier dificultad.
  • Realizan chantaje emocional si no se cumple lo que desean inmediatamente, manipulando a la otra persona con mensajes hirientes.

En el tenis los jugadores desde pequeños se enfrentan a situaciones en las que no se cumplirán sus deseos.  Por tanto, trabajar la tolerancia  a la frustración desde pequeños con nuestros jugadores es algo fundamental. Este tipo de trabajo conlleva imponer reglas, atajar comportamientos negativos en la pista y reeducar conductas del jugador. 

 

Tener mayor resistencia a la frustración, ayudará al jugador superar la presión de un marcador en contra y a mantener la calma en esos momentos cruciales en que la frustración lo ahoga. Esta calma en momentos críticos le permitirá aplicar la preparación táctica recibida, que le hará ver qué tipo de juego debe o no desarrollar y utilizar los recursos técnicos que posea y que le darán la posibilidad de utilizar una variedad de golpes suficiente para modificar su juego. Hay que contar también con que esta resistencia a la frustración le permitirá tener la fuerza mental necesaria para desarrollar y mantener un tipo de juego que no es con el que se siente más cómodo, y que por lo tanto no es el que quiere hacer, y por ello le exigirá mayor esfuerzo.

 

En resumen, la preparación psicológica para aumentar la tolerancia a la frustración permite al jugador controlar las sensaciónes de rabia, impotencia y desesperación que van unidas a la frustración, para poder hacer uso de los recursos técnicos y tácticos de que dispone, mientras que si el jugador tiene una baja tolerancia a la frustración probablemente no será capaz de utilizar dichos recursos.

 

Pequeños trucos para hacer frente a la frustración

 

Enseñar al jugador técnicas de relajación y concentración. 

 

Ayudarle a descubrir y nombrar los sentimientos, de esa manera sabrá identificarlos y lo que debe hacer para abordarlos. Ayudarle a identificar el sentimiento de frustración cuando aparezca para que pueda estar preparado para hacerle frente. 

 

Reforzar las acciones positivas del jugador. Es importante elogiarlo cuando retarde su respuesta habitual de ira ante la frustración y cuando utilice una estrategia adecuada.

 

Modificar la tarea.  Ayudar al jugador en los entrenamientos a buscar una forma alternativa de alcanzar el objetivo.

 

Enseñar al jugador a pedir ayuda, aunque también a que encuentre una solución primero. Animarle a pensar en los fallos de forma positiva para que busque una manera de resolver el problema en lugar de evitarlo.

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio
© Luz Rodriguez Gonzalez

Llamar

E-mail